La primavera en La Capuchina no es solo la poda en verde del viñedo, segar el cereal para el ganado o los tratamientos para el prays de la aceituna. La primavera es también el momento en el que la tímida golondrina dáurica vuelve a anidar en el porche de la bodega, las rosaledas parece que se desbordan y los pájaros aprovechan cualquier espacio para hacer sus nidos.
El aroma de azahar, jazmín, chilindros y rosas se entremezclan a medida que te mueves por el jardín y el verde, en sus mas de mil tonalidades, no te deja apartar la vista. Los largos atardeceres empiezan a disfrutarse y los chotacabras y alcaravanes dejan oír sus lastimeros cantos a medida que el frescor de la noche realza el olor a heno recién cortado.




